domingo, 26 de diciembre de 2021

Finales de año

 Hacia el final de año acuden a la mente los siempre tramposos balances, un suma y sigue que no hace más que reafirmar las ideas equivocadas acerca de uno mismo. Te crees con un plan y en realidad eres un merodeador. Libros que se leen porque se han encontrado en una visita por azar a la librería, libros que caen en las manos porque alguien ha dicho que.... alguien, alguien pero ¿quién? No importa demasiado, siempre hay un crítico de turno para coser un roto o descoser lo cosido. Vale, sí, los hay de los que te fías, pero pronto serán máquinas disfrazadas de humano (si no lo son ya). Tampoco los lectores somos ya capaces de aprender, reina ya para siempre el disfrute que ayuda simplemente a olvidar. Todo sea por esa joya que a veces, inexplicablemente, aparece y nos coge por sorpresa, nos hace vibrar por dentro (aunque sea imperceptiblemente, que es como ocurren los acontecimientos más decisivos). 


El mundo real siempre está demasiado lejos. La poesía es mi método para poner los pies en el suelo. Con Manuel Vilas, Raymond Carver o Abraham Pérez he entrevisto algo de realidad, como en Antonio Scuratti, Philippe Sands o Jose Antonio González Sáinz (o en los ensayos de David Graeber o incluso Byung-Chul Han). 


...pero me resisto a hacer un listado completo como hacía de niño.... y todos los años en los que el niño ha seguido observando desde bambalinas, envejeciendo de puertas afuera....

No hay comentarios:

Publicar un comentario

EL ESCRIBA DE LA DEMOCRACIA

  El pasado 14 de marzo fallecía Jürgen Habermas a los 96 años, la figura más importante del panorama filosófico   de las últimas seis décad...